La Ruta: Carrera Por Etapas
(Escrito en inglés por Hannah Otto. Traducido al español por Pablo Hernández)
El primer día de La Ruta parece estar muy lejos en el pasado. No solo porque han pasado muchas cosas desde entonces, sino también porque pienso que es imposible participar de este evento sin que produzca un cambio en uno, aunque sea pequeño ese cambio.
Hay muchas razones por las cuales yo quería participar de este evento, las cuales sorprendentemente fueron cuestionadas porque le añadió un mes de duración a mi ya larga temporada de carreras. La primera razón por la que yo quería participar de esta carrera fue simplemente por el placer de participar en ella. Pienso que como deportista profesional es fácil dejarse absorber por el aspecto laboral de nuestro deporte, luchar por obtener buenos resultados, además de búsqueda y planificación de las carreras más retantes y que provean mayor visibilidad. Me gusta mucho esa parte de mi trabajo como ciclista, pero también pienso que, de vez en cuando, debemos detenernos y solo disfrutar del puro placer de pedalear en tu bicicleta. Esta carrera fue para mí misma una oportunidad de disfrutar de ese amor y para recordar que, aunque el ciclismo es mi trabajo, también es el MEJOR trabajo del mundo.
La segunda razón por la que recomiendo con intensidad la participación en carreras como esta, es que le añaden herramientas a tu caja de herramientas en tu práctica del deporte. A lo largo de mi carrera en el deporte, he visto lo valiosa que es la experiencia que adquirimos y cómo a veces la usamos en los momentos menos esperados. A continuación, les hablaré de mi experiencia durante el primera día de La Ruta.

Día 1
Me paré en la línea de largada (o: salida) de La Ruta y fingí que estaba escuchando las instrucciones de la carrera que fueron presentadas solo en español. No sabía qué expectativa tener sobre la carrera, pero sí sabía que el primer día de La Ruta sería (supuestamente) el más fácil.
Cuando terminamos la largada neutral, establecimos un paso rápido mientras nuestras bicicletas rebotaban sobre las rocas y evitábamos los hoyos llenos de agua. A veces el agua tenía una profundidad de solo unos centímetros y en otros momentos tenía la sufuciente profundidad para que entrara la mitad de las ruedas. Era un asunto de suerte.
La primera etapa fue rápida y plana, por lo tanto, las buenas tácticas de carrera y el trabajo en grupo tendrían un efecto importante en los resultados. En cierto momento de la carrera estuve detrás del grupo líder de hombres, pero tomando en cuenta que las siguientes dos etapas serían difíciles, decidí reducir mi velocidad y me uní al grupo que venía detrás.
En ese grupo, me vi entre 7 hombres, llevando la delantera y tratando de convencerlos de trabajar juntos, pero todos estaban contentos con solo pedalear. Unos minutos más tarde un grupo de 15 personas (incluyendo mujeres) nos alcanzó.

Por los próximos 32 kilómetros (20 millas) todas las mujeres estuvimos juntas en un solo grupo, haciendo virajes bruscos en toda la carretera para evitar los traicioneros hoyos llenos de agua mientras hacíamos nuestro mayor esfuerzo cuando atravesábamos algunos de los más grandes hoyos llenos de agua en los que mi bicicleta se hundía casi hasta los pedales. ¿Han pedaleado bajo agua alguna vez? ¡Es una locura!
Yo sabía que si atacaba muy temprano, el entero grupo de hombres ciclistas harían que yo perdiera posiciones y le diera la oportunidad a las mujeres ciclistas de contra-atacar. Por lo tanto, tuve que encontrar una posición en la carrera en la que fuéramos solo yo contra ellas.
Faltando 11 kilómetros (7 millas) de carrera giramos en una esquina y la persona que estaba frente a mí se bajó de su bicicleta. Cuando miré hacia adelante vi una gran roca, tan empinada que había una cuerda allí para ayudar a los ciclistas a subirla. Coloqué mi bicicleta sobre mi espalda, subí la pared de roca, cuando llegué a la cima de la roca subí otra vez a mi bicicleta y miré hacia atrás. La mujer que venía en la segunda posición estaba a una distancia de 2 bicicletas detrás de mí y el resto de los hombres todavía estaban agarrados de la cuerda y subiéndose a sus bicicletas. Este era el momento perfecto. Usé todas mis fuerzas para pedalear y desaparecerme. Durante los próximos 11 kilómetros (7 millas) gané 2 minutos de ventaja sobre la mujer que estaba en segundo lugar y obtuve la camisa (o: jersey) de líder para el segundo día de La Ruta.

La Ruta de Los Conquistadores: Segundo día
(Escrito en inglés por Hannah Otto. Traducido al español por Pablo Hernández)
El segundo día de La Ruta de Los Conquistadores empezó a las 3:30 de la mañana con el sonido de mi alarma. El segundo día fue una etapa con una distancia de 64 kilómetros (40 millas) con un desnivel positivo (ascenso) de 3,048 metros. Desde la largada (salida) empezamos a escalar unos 2,133 metros hasta un volcán antes de llegar al primer descenso del día. La cantidad de ascenso es similar al que se recorre desde Moab hasta la cima del Paso del Burro en la Whole Enchilada (Estados Unidos de América). Por lo tanto, en La Ruta adopté la misma actitud mental que tuve en la Whole Enchilada y acepté el reto. El problema es que en la Whole Enchilada se recorre todo ese ascenso en una distancia de 51 kilómetros (32 millas), mientras que en La Ruta se haría a lo largo de solo 40 kilómetros (25 millas). Por lo tanto, sabía que el recorrido sería más empinado que la Whole Enchilada. ¿Cuan empinado? Llegaría a saberlo solo cuando hiciera el recorrido.
El ascenso tuvo una media de inclinación de entre 12 a 20% por una distancia de los 40 kilómetros (25 millas) de la segunda etapa. ¡Fue muy difícil! La mayor parte del recorrido fue empinado, pero ocasionalmente pasamos por segmentos con hierba y por carreteras rurales que nos obligaban a reducir la velocidad un poco más. El ritmo lento de la segunda etapa de La Ruta provocó que tuviéramos menos flujo de aire y por consecuencia, más humedad que nos hizo sudar más. Tuve una interesante batalla interna entre mi deseo de desarrollar más velocidad y el temor por el tercer día de La Ruta, el cual se espera fuera, con mucho, el más difícil.
Después de 2,133 metros (7,000 pies) de ascenso disfrutamos de un descenso increíblemente rápido y luego nos encontramos con una sorpresa brutal: una colina con una pendiente de 30%. Me puse de pie sobre mis pedales con mi cintura sobre el manillar para mantener la rueda delantera pegada al suelo. Durante más de la mitad de esta segunda etapa usé en mi bicicleta un plato de 32 dientes al frente y el de 51 dientes atrás. La próxima vez que participe en La Ruta usaré un plato de 30 dientes.
Al momento de pasar por la línea de meta todavía estaba consumiendo calorías, sabiendo que a pesar de estar cansada, el día más difïcil estaba por llegar. Terminé en el segundo puesto de mi categoría en la segunda etapa y menos de 5 minutos más abajo en la Clasificación General. Teniendo en cuenta que el próxima día tendría una etapa de 7 horas, tenía que hacer mi mejor esfuerzo de mejorar ese tiempo.
Pronto les hablaré de mi tercer día en La Ruta de Los Conquistadores.
Hannah, you’ve inspired me to signup for La Ruta 2024. I was wondering if you had any advice for me as I plan the logistics of this trip. Did you rent a car? Truck? Van? Did your spouse drive you from your finish spot to the next day’s start? What hotels did you use?
Hi Aimee! I’m so glad to hear that you are signing up for La Ruta! You’re going to love it! You can register for just the race or you can register for the all inclusive package where the race will book your hotels and cover all of your transportation (to and from each start and finish line). We stayed at all of the race hotels. My husband did rent an SUV and he did drive me to and from each stage which is a good option if you have someone planning to come with you but if you plan to come solo or the person you come with also wants to race, then you could do the race offered transportation.
Thx for the info Hannah!!!